Podemos, el partido político, está fichando cargos públicos del sector de la judicatura que están dejando con el culo al aire la imparcialidad de dónde han ejercido su cargo de funcionario y de los cuales ya hay uno que ejerce de alcaldesa en Madrid y que, por lo que está diciendo, parece que el cargo se le está quedando pequeño. Pero ya ésto viene de lejos cuando se formaron asociaciones como Jueces por la Democracia o Francisco de Vitoria y que sirven para enmarcar la ideología política de los jueces o el fichaje de Baltasar Garzón por parte del PSOE de la época de Felipe González, en las elecciones generales de 1993. Y una sociedad no puede permitirse el lujo de tener a unos funcionarios que presumen a la luz pública de su ideal político e impartir justicia o viceversa.
Con éstos fichajes, los jueces han perdido la objetividad, la imparcialidad y sobre todo la poca independencia de la que presumían. Con éstos fichajes, los jueces han demostrado a los ciudadanos que no están por encima de nadie, al contrario. Y es que la posibilidad de tocar poder lo corrompe todo.
Saludos y hasta otro comentario.