Todos habremos oídos alguna vez una frase que califica a un libro de tal manera que "para lo único que sirve es para ponerlo debajo de la pata de la mesita de noche", o de cualquier otro mueble de la casa, que cojease a modo de calza para evitar el movimiento molesto, inoportuno y sorpresivo del mismo.En mi modesto entender, no cabe mayor insulto tanto al género literario en general y al autor del libro en particular. Sobre todo cuando podemos usar otros materiales para arreglar la molestia en cuestión.
Pienso que, como todo en la vida, hay cosas buenas y malas, mejores y peores, blancas o negras y si me apuran, una situación intermedia, que a veces no va conmigo, pero eso es otra historia, y los libros no son una excepción a la regla y que cuando éste es malo, es malo, malísimo, tostón y hasta entiendo que te puedas arrepentir de comprarlo, pero usar una frase como la encomillada me parece una gran falta de respeto.
Los libros siempre esconden una historia, un dato, una anécdota, un drama del cual más tarde podríamos aprender. Además si no te gusta, siempre puedes regalarlo o cambiarlo por otro.
Saludos y hasta otro comentario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario