lunes, 30 de enero de 2012

Del Canódromo.

En la asociación que reúne a los comerciantes de la zona de Pedro Infinito discurre la idea de que las torres del Canódromo van a relanzar la economía de dicha zona comercial con la ocupación de sus viviendas. O lo que es lo mismo, todos los ocupantes de estos edificios van a acudir en manada a dejar sus euros en sus comercios para alegría y jolgorio de dueños y empleados. Vamos, que les ha tocado La Primitiva y El Euromillón juntos.
Bueno, de ilusión también se vive porque pensar esa posibilidad se me antoja casi utópica, porque como he comentado en otro escrito, dicha zona comercial no ofrece ningún atractivo para que los consumidores se acerquen siquiera a mirar los escaparates. El concejal de este distrito debería reunirse con nuestro festivo alcalde con ideas que la revalorizaran.
En otro orden de cosas, esta obra, la construcción de las torres, para lo único que ha servido es para menospreciar, empequeñeciédolo, un parque que era como un oasis en un desierto para unos vecinos y un lugar que de verdad necesita tener estos recintos debido a la cantidad de habitantes que tiene y que además se convertirá en vía de comunicación con el Barranquillo de D. Zoilo con la construcción que se está terminando.
En fin, que este farragoso ya no le quitará el sueño a nuestro alcalde juerguista, ya que el nuevo fallo judicial le permite irse de rositas y sin pecado que confesar, por lo menos oficialmente. Su conciencia y su bosillo guardan bien oculto, de momento, lo que no se debe saber.
Saludos y hasta otro comentario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario