Ya sabe el Sr. Paulino Rivero porque los empresarios hoteleros del sur de Gran Canaria no hacen reformas en sus negocios. Al final las excusas que ponían éstos últimos para renovar la planta hotelera no son la crisis económica, la bajada en la llegada de turistas o las tan cacareadas ayudas económicas que no llegan por parte del gobierno autonómico. Es el miedo. El miedo a la historia antigua de la isla. A que Colón estuviese por aquí más de un fin de semana, de que se descubra algún asentamiento aborigen oculto bajo tierra. A que se sepa que en aquella casa abandonada, cuyo terreno quiere comprar una empresa para ampliar su oferta turística, la usaba Galdós y familia para pasar los correspondientes quince días de verano, cuando el escritor de "Miau" era un infante de vacaciones escolares. O que no se pueda construir un complejo turístico porque alguna de las muchas celebridades que vivieron o pasearon por esta isla se les haya ocurrido dejar algún recuerdo histórico de forma y manera tal que imposibilite cualquier inversión en esta isla, pero no en las demás.
Y es que los políticos y las empresas de y en Gran Canaria lo tienen claro. Ni el beneficio, ni el bienestar, ni el futuro de los grancanarios estarán por encima del pasado y la historia de la isla. Así nos muramos de hambre.
Saludos y hasta otro comentario.
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