jueves, 4 de agosto de 2011

15-M.

En mi época juvenil ser, hacer, decir, idear o conseguir algo genial era una cosa del quince. Jamás logré entender el por qué de esta forma de calificación. Y creo que tampoco la usé. Bastante tenía yo con sacar suficiente o bien y algún que otro notable en los exámenes.
Y del quince, aunque tuve y tengo mis reparos sobre algunas de sus reivindicaciones, fue lo del 15-M que en un principio se convirtió en aire fresco que podría renovar la atmósfera política española. Pero todo tiene su momento y para mi gusto, se está convirtiendo en un movimiento político que va a conseguir que los que estaban a favor de él, poco a poco no le haga ni caso, de lo pesado que se pone.
Ya está bien de manifestaciones, protestas y acampadas, que lo único que hacen es ensuciar el lugar donde las hacen. Las cosas están así de mal y van ir a peor en España, no van a cambiar por mucho uso que den del derecho a la pataleta. Todo en esta vida cansa por muy bueno que sea.
Hay elecciones el veinte de noviembre. Líderes nacionales del 15-M, cojan sus propuestas para sacar al país del bache, conviértanlas en común a todos ustedes, funden lo que sea y preséntense a las elecciones para hacerlas creíbles. Si no, a seguir buscándose la vida para llenar el plato de comida.
Saludos y hasta otro comentario.

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