lunes, 8 de agosto de 2011

240.000.

Mientras dos líderes femeninas progresistas del PSOE, las señoritas Aído y Pajín, luchan a brazo partido por la igualdad entre la mujer y el hombre, doscientas cuarenta mil mujeres están convencidas y darán su vida por sentir el poder del macho. Mujeres que viven en un país que presume de pogre, pero que han sido educadas para estar bajo el yugo del macho que ha vivido esta situación y la asimila y que por eso entiende a la mujer como una posesión.
Tan culpa tiene una como otro de esta situación, ya que los dos deben saber respetarse mutuamente cuando conviven. Pero ése es un valor humano que se vive y enseña en el ambiente del hogar y que se puede ver en otros niveles de la vida. Si en en el hogar falta ese respeto por parte de los progenitores, dificilmente sus vástagos lo aplicarán en sus vidas con lo cual la siguiente generación seguirá el mismo camino. Es una lamentable cadena de sometimiento al que no se le ve final porque sus principales eslabones se creen posesiones o poseedores.
Los celos, que en realidad es envidia, es el sentimiento final del que pierde su posesión e impulsor del peor instinto del ser humano que ya ni se respeta a sí mismo.
Saludos y hasta otro comentario.

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