martes, 8 de enero de 2013

Acaso.

   Por muy del Partido Popular que sea el Sr. Carromero, doña Esperanza Aguirre no debería haberse metido de abogada defensora del segundo. Porque decir que en España, Carromero no es un delincuente con la ley española en la mano, está fuera de lugar.
   Y lo está, porque la misma ley que según ella dice que el homicida no es tal, es la que ha juzgado por el mismo suceso a Farruquito, Ortega Lara, el cual sigo sin entender porque sigue sin ir a la cárcel, y tantos otros. O sea que Carromero a la cárcel y punto. Bastante se le ha hecho con sacarlo de un país dictador y con cárceles dignas de un régimen fascista, para traerlo a España donde podrá tener una vida carcelaria muchísimo mejor.
   Que se le aplique el tercer grado a la que tiene derecho es otra cosa. Que se le guarde su puesto de trabajo tiene que ver con la manta que usan los políticos para taparse unos a otros para no pasar frío, cuando interesa el uso de ésta.
   Acaso crea la señora Aguirre que los culpables de graves accidentes de tráfico dependen del signo político al que pertenezca o que dependiendo de él, las normas de circulación se apliquen siempre a su favor o que éstas no va con ellos. Acaso piense, de un tiempo para acá, que los políticos de su partido son intocables.
   Acaso Carromero sea pupilo suyo y de ahí esa defensa aguerrida que sólo ella sabe aplicar cuando alguno de los suyos es amenazado por alguien al que no ha dado su visto bueno. Acaso haya querido diferenciar entre la ley cubana y la española en éstos casos de siniestro automovílistico y la frase empleada está mal empleada, debido al calentón del momento.
   Sea como fuere Carromero debe cumplir su condena, la ley española aplicarle las garantías penales que correspondan y Doña Esperanza dejar de ver conspiraciones donde no las hay.
   Saludos y hasta otro comentario.
  

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