Yas coño, resulta que
Entre la abdicación de D. Juan Carlos I y la coronación de D. Felipe VI, los españoles hemos perdido la ocasión de manifestar oficialmente y voto en mano, si de verdad queremos que España siga existiendo una monarquía con muy poca voz y con ningún voto. La secta política ha tirado de manta para poner a buen recaudo al abdicado, y a sus trapos sucios de paso, y el tiempo aclarará el papel del ascendido al trono, que viene con ilusiones y cargado de buenas intenciones, aunque larga es la sospecha de la corrupción que cae sobre la familia monárquica.
Si de verdad quisieran servir a España con el honor y la lealtad de la que presumen, deberían renunciar a la corona y ponerse a trabajar para contribuir con su esfuerzo al mantenimiento de esta nación a la que tanto quieren. Estudios y capacidad para trabajar tienen de sobra. Y sería un buen ejemplo para los que viven a costa de lo público.
El problema es que anda metida por medio la siempre interesada secta política española, incapaz de dar este giro y lavar una parte de la imagen corrupta que empaña el buen nombre de España, puesto que no es capaz de limpiar su propia corrupción y miseria.
Saludos y hasta el próximo comentario.
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