La intención de prohibir fumar dentro del coche que pretende el Ministerio de Sanidad solo se puede ver como una manera más de entrometerse en nuestra vida privada.
El coche, el hogar donde se vive, la vida de cada persona es privado, no le incumbe a nadie siempre que no peligre la integridad de otra persona y pretender que lo público legisle lo privado, como en este caso, se está convirtiendo en un peligroso fascismo encubierto. Y por algo se empieza.
Saludos, atte.
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