La que se avecina tiene un capítulo en su cuarta temporada que describe una realidad de la que no se habla mucho: Algunos españoles queremos trabajar, pero no a cualquier precio.
La cruda realidad del empleo en precario hace mucho tiempo que habita entre nosotros, es el que manda en ésta época y que bajo la perspectiva del parado, como muchas otras cosas en esta vida, puede ser un vaso vacío o medio lleno.
Los que lo ven medio lleno ven en él una solución, aunque sea pasajera, a sus problemas económicos, seguir activos en el mundo laboral con sus consecuencias, mientras se sigue en busca y captura de otro empleo mejor. Algunos incluso lo ven como una posibilidad para crear su propia empresa más adelante y ahorrando lo que se pueda. Una bocanada de aire fresco que hace que la carrera se te haga más llevadera.
Los que lo ven medio vacío prefieren pasar necesidades mientras puedan vivir de gorra del amigo y de la subvención, esperando bien el enchufe en el organismo público pertinente, bien del trabajillo pagado en b o bien la apuesta premiada. Y mientras se acuerdan mucho y mal de Rajoy y cada vez menos e igual de mal de Zapatero. No les importa, no creen que la vida puede ser mejor si se pone esfuerzo, ilusión y ganas. En los dos casos, el ejemplo que se da a las personas más cercanas está muy claro.
Con esto no quiero decir que se renuncie a los derechos que asisten a los trabajadores. Eso ya es cosa de cada uno y sus circunstancias.
Saludos y hasta otro comentario.
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