Yas coño, resulta que:
Noche vísperas del día de Reyes. Paseaba con un amigo, en nuestro ritual anual de ver que hay por Triana, alrededores y más allá, en la que cada vez hay menos tiendas abiertas, y éstas son tiendas chinas, y más bares abiertos hasta altas horas de la madrugada. Calles y callejuelas llenas o abarrotadas de gentes que lo que menos hacían eran disfrutar de una noche de compras de ultimísima hora de pilas, papel de regalo, un último detallito. Hace tiempo que en Triana, ésa noche se ha tornado en la segunda noche de gran fiesta del año y sus calles se llenan de barras al aire libre nocturna, para gran gozo del ayuntamiento de la ciudad que cobra para dar el oportuno permiso para hacerlo. Con poca seguridad a la vista.
Mientras caminábamos, charlamos de lo divino y lo humano, de nuestras vivencias de nuestra juventud vivida, rememoramos hechos pasados de nuestra etapa adulta, hablamos de lo que hicimos, lo que no hicimos, lo que queda por hacer. Por supuesto del futuro que tenemos por delante, de política, de los niños, comparamos su vida infantil y la nuestra, de su educación y la que recibimos nosotros. Dio mucho de sí las horas que empleamos en nuestro paseo.
De repente, mi amigo comentó: "Cuánta gente se quedará en el camino al 2015 con lo que nos espera".
Saludos y hasta otro comentario