Yas coño, resulta que:
Hemos llegado hasta aquí. Pero no todos. Si miramos atrás, el 2013 se parece mucho al 2012 ha dado miedo y ha dejado muchos cadáveres. Y con esa misma mirada contemplamos el 2014, vemos que no tiene motivos para la esperanza y que caerán muchos más. Pero no hay más remedio y hay que pasar el trago, por lo que sigamos apretando los dientes, sin aflojar el cinturón, no dejemos de agarrarnos al asiento fuertemente y que Dios nos coja confesado o como sea.
Saludos y hasta otro comentario
No hay comentarios:
Publicar un comentario